Martinez: Ser el primero es un honor y una gran responsabilidad

CHICAGO, IL (26 de marzo de 2018) – Como el primer Superintendente de Conferencia de descendencia Latina, Danny Martinez sabe que su llamado a la Conferencia Central es un momento significativo.

“Ser el primer Superintendente Latinoamericano es un honor enorme porque mi historia será un legado, pero también es una gran responsabilidad. ¡Mi deseo es contribuir lo más que pueda!” Dice Martínez.

Cómo su predecesor, Jerome Nelson, el primer Superintendente Afroamericano, ha dicho, “Estoy orgulloso de ser el primer, pero no quiero ser el último tampoco”.

Él enfatiza que no es el “primer Superintendente de Latinos” porque ese idioma podría implicar que su ministerio es solo para Latinos. “Yo quiero ser el Superintendente de toda la conferencia,” dice Martinez.

Martínez ha sido ferviente en sus esfuerzos. A través de los últimos siete meses, cada domingo, Martinez ha visitado las iglesias de la Conferencia. Reuniéndose con pastores y otros miembros de la Conferencia durante la semana.

“Una semana me encuentro adorando en una iglesia Afroamericana con tradiciones góspel, luego danzando en una iglesia Latina y después en una iglesia con tradiciones de adoración más litúrgica. ¡Realmente es una bendición!”, dice Martinez.

Martínez agrega: “Después de visitar una iglesia y llegar a conocer a las personas, he pensado, ¡Wow! qué privilegio tenerlos en la Conferencia.”

El padre de Martínez abandonó a su familia cuando todavía vivían en Guatemala. En el 1982 huyendo de la violencia de la guerrilla, que estaba en medio de un conflicto sangriento en su país, su madre trajo a Martinez y su hermano a los Estados Unidos.

Él quiere comunicar el trabajo y ministerio que se está realizando a través de las 112 iglesias, en los cinco estados que forman la Conferencia Central. “Una gran prioridad para nosotros es dar a conocer todo el trabajo que está ocurriendo,” dice Martínez. “Por este motivo hemos cambiado el nombre de nuestra Reunión Anual a “Celebración 2018” porque creo que hay mucho que celebrar.”

Martinez dice que uno de sus desafíos más grandes es no tener la oportunidad de conocer a más personas. “Necesito estar al frente de las personas,” Él explica, que “un superintendente es un pastor de pastores, pero uno no puede ser su pastor si no puede pasar tiempo con ellos y caminar con ellos. Es una de las cosas más difícil e importante de realizar.”

Martínez un porta voz para la reforma migratoria y aboga por la necesidad de ayudar a inmigrantes indocumentado, que no han cometido algún delito, apermanecer en el país. Pero reconoce las diversas opiniones que existen en la Conferencia, sobre una de las mayores polémicas de nuestro país. Como Superintendente, tengo que respetar las diferencias. “Creo que tenemos la responsabilidad de ser comprensivos a todos en la Conferencia; sin embargo, en mi experiencia personal de la vida, yo soy un experto.”

El padre de Martínez abandonó a su familia cuando todavía vivían en Guatemala. En el 1982 huyendo de la violencia de la guerrilla, que estaba en medio de un conflicto sangriento en su país, su madre trajo a Martinez y su hermano a los Estados Unidos.

Martínez tenía solo 13 años. Después de cuatro años de estar aquí, “Hubo una oportunidad,” dice Martinez, cuando la administración de Reagan concedió amnistía a personas que habían llegado ilegalmente de Guatemala a los Estados Unidos. “En aquel tiempo, parte del requisito era no tener antecedentes penales, pagar nuestros impuestos y una multa. Esto es por lo que yo he abogado por mucho tiempo.”

“Este programa de Amnistía no nos enseñó cómo mejorar migración y no nos enseñó cómo arreglar el sistema, lo cual ha sido deficiente por mucho tiempo,” dice Martínez. “Esto tiene que cambiar.”

Una de las cosas más grandes que le ha pasado a Martinez, fue la conexión con el Pacto, donde se ha desempeñado durante treinta años. “Comencé como un voluntario trabajando con los jóvenes.”

Ahora como Superintendente, se concentra en tres énfasis en la Conferencia: conexión, participación y contribución. Él está animando a las iglesias para que hagan a nivel de la Conferencia, lo que les piden a sus congregaciones que hagan localmente.

“Si la gente no tienen a alguien con quien relacionarse, sino tienen amigos en la iglesia y no se sienten a gusto, no vuelven,” el dice. “De la misma manera, tener membresía congregacional en la Conferencia Central, debe ser una iglesia conectada y no ser una iglesia “como un lobo solitario” que no tiene conexión a nada en la conferencia.”

Martínez también quiere aumentar la participación de iglesias en eventos, lo que ayudará aumentar las conexiones y las relaciones, esto dará una visión más amplia de la obra de Dios en la Conferencia.

Él también está intentado aumentar las contribuciones financieras de las iglesias. “Contribución o querer contribuir es un signo de salud,” el añade. “No podemos ganar a Dios en el dar.”

El aumento  en las contribuciones ayudara a la Conferencia a enfocarse en plantar iglesias. “Tenemos un objetivo;  de plantar 20 nuevas iglesias en los próximos cuatro años,” dice Martínez. “Tenemos 12 obreros esperando ser llamados para la siguiente fase de evaluación, pero no tenemos dinero para enviarlos. Pero nuestra confianza está en Dios, y él va a hacer algo maravilloso y poderoso. Esta es la visión que estamos lanzando para la Conferencia Central”.

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About the Author

Stan Friedman is the news and online editor for the Covenant Companion and is grateful for the opportunity to serve in a job that combines his newspaper and pastoral ministry experience. He has been to 15 Bruce Springsteen concerts in four cities and listened to “Thunder Road” an average of at least once a day for 41 years.

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1 Comment

  1. !Y nosotros estamos muy alegres que estás aquí! (Entendí todo menos una frase – gracias por la práctica)

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